viernes, 24 de febrero de 2012
De amistades no aptas
No debe ser sencillo tenerla a pocos centímetros y no pensar en arrancarle algún beso. Cuando digo alguno me refiero a mil y en todos ellos usar la lengua.
Hay mujeres de las que uno no puede hacerse amigo, de serlo solo la falsedad consigue mantener ese contacto. No se puede luchar contra la sangre, de hecho puedo llegar a admirar a quien teniendo cerca la belleza, consigue tener un diálogo decente. A quien es capaz de hablar del clima mientras piensa en comerle las tetas y que la temperatura cambie, hasta que el hombre del tiempo piense en el suicidio por su enésimo fallo.
Hablo solo desde el olor, no era perfume, era ella, he pasado a tres metros, quizás cuatro y me ha pegado con la fuerza de un boxeador, que acaba de enterarse que su mujer le es infiel, en todo el cráneo. No he besado la lona, he lamido su ausencia, a cada paso que me alejaba de su piel.
He pensado en los hombres de su vida, en sus vecinos, en sus amigos, en sus compañeros de trabajo. En cómo harán para disimular el deseo, cómo consiguen que una evidencia tan letal sea cotidiana. Me han dado pena. Mucha. Saber que se limpian con papel higiénico una atracción de la que seguramente disimularán con frases absurdas sobre el invierno.
Me he ido calle arriba, silbando una canción de hombre feliz. Teniendo la certeza de que tener una "amiga" así es como conservar eternamente un ferrari en el garaje. Y a menos que sepas mucho de meteorología ni siquiera podrías decir algo coherente.
martes, 17 de enero de 2012
Un, dos, tres, despierta.
Desaparecer como en un truco de magia. Uno, dos, tres, despierta. Y nada.
Cerrar los ojos y al abrirlos, no conocer absolutamente nada de tu alrededor y ella, porque siempre existe alguna ella, tenga nombre de constelación.
Desorientarme camino a casa, escribir mi destino en blanco a partir de unos puntos suspensivos.
Habitar los sueños de mujeres de verdad, de esas que te rompen el alma si les jodes la vida.
Que una rubia de bote cualquiera se coma las migas de pan de mi regreso y luego mi cuello y después de luego mi vida.
Emborracharme en bares donde el humo inventa países que no existen, que el amor me sorprenda en cada esquina y el olvido no se haga verbo conjugable.
Y si no vuelve a ser en tus ojos, no verme, no verme nunca más en los espejos.
Cerrar los ojos y al abrirlos, no conocer absolutamente nada de tu alrededor y ella, porque siempre existe alguna ella, tenga nombre de constelación.
Desorientarme camino a casa, escribir mi destino en blanco a partir de unos puntos suspensivos.
Habitar los sueños de mujeres de verdad, de esas que te rompen el alma si les jodes la vida.
Que una rubia de bote cualquiera se coma las migas de pan de mi regreso y luego mi cuello y después de luego mi vida.
Emborracharme en bares donde el humo inventa países que no existen, que el amor me sorprenda en cada esquina y el olvido no se haga verbo conjugable.
Y si no vuelve a ser en tus ojos, no verme, no verme nunca más en los espejos.
martes, 10 de enero de 2012
Escribir-te-me
Escribir es una fuga de mí mismo. Mirar a los ojos al suicidio y dar un paso hacia atrás en la cornisa. Escribir es el espejo donde puedo aguantarme la mirada, la foto que no me importa que veas, la piel que no me asusta que toques.
Escribir es descoserte por el pecho, ponerle alas al odio, volver a la infancia a por aquel sí que nunca te dieron. Desnudar la distancia de excusas e imposibles, desenterrar a los muertos con el abrazo que adeudas y asesinar al olvido una y otra vez hasta el recuerdo.
Escribir es lo más cerca que puedo estar de tus labios, lo más lejos que puedo estar de mí mismo, lo más vivo que puedo estar de la muerte.
Pero sobre todo escribir es tenerte aunque tú no me tengas, aunque tú no me quieras, aunque tú ni lo sepas.
Por eso escribo.
Ahora.
jueves, 5 de enero de 2012
La piel mágica
Tiene mejores cosas que hacer que estar aquí conmigo, por ejemplo no estar aquí conmigo.
Yo pensaba que el camino más cerca al extasis tenía un atajo a través del dolor, sin embargo
al primer mordisco me quejé como una nena.
- La penetración -dice- lo hace cualquiera, el día que me enteré de como venían los niños al mundo
me dio verdadero asco, pensar en mis padres...ya sabes. Me niego a repetir el acto de cualquiera-
concluyó-.
Tenía junto al pezón izquierdo la marca de sus dientes, era como un sofá bonito en una casa fea,
como una televisión de cincuenta pulgadas en casa del pobre.
Me echó el humo a la cara y amé la niebla.
Tres deseos, si la lames hasta que brille, son tres los deseos que te da a elegir, yo siempre me acabo
corriendo en el segundo, soy un hombre fácil. El que me queda me lo guardo en el bolsillo como si
fuera un ticket de supervivencia, para pensarla como ahora cuando ya no está.
Porque no está, es así y no la culpo, tiene mejores cosas que hacer que estar aquí conmigo, por
ejemplo no estar aquí conmigo.
lunes, 2 de enero de 2012
El destino lo escribo yo y lo hago con faltas de ortografía
No creo que nadie vaya a sentarse a mirarme por dentro y de hacerlo imagino, que el color de mis pulmones tampoco hacen del paisaje algo hermoso. Mi corazón es un animal de compañía que no late al uso como todos, él repite tu nombre hasta la desesperación.
Ojalá fueras cicatriz y pasar mi dedo por encima ya no doliera, ojalá tuvieras forma de luna creciente, brillaras y tu ocaso dependiera de mis ojos. De un simple parpadeo.
No creo que nadie vaya a sentarse a mirarme por dentro, como se mira el mar o una lluvia de estrellas, de hacerlo, imagino que intentaran coser este agujero en mi garganta por donde me entra toda la nostalgia, o procurarán que al tocar mi espalda las vértebras no suenen a suicidio.
Soy una canción a piano de un saxofonista borracho. Sueno a perro abandonado en la gasolinera más al norte de tu muslos.
No creo que nadie vaya a sentarse a mirarme por dentro, sin censurar antes mis labios de besar orillas, mis manos de romper costuras, mi lengua de lamer miserias.
Alguien que no intente doblarme, ni haga preguntas estúpidas que necesiten a cambio mentiras absurdas. Alguien que se acomode y disfrute de como puedo beberme el odio y vomitar en la alfombra un poema de amor.
Alguien que no diga te quiero y haga del amor un puto acto cotidiano.
No creo que nadie vaya a mirarme por dentro y por si acaso ya he quitado la butaca donde se mece el destino.
No vaya a ser que...
Y me joda.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Epílogos
Voy a fotocopiar toda mi tristeza
para luego repartirla entre la gente
a ver sí de una vez por todas entendéis
la palabra suicidio.
para luego repartirla entre la gente
a ver sí de una vez por todas entendéis
la palabra suicidio.
lunes, 7 de noviembre de 2011
De laura y otras muertes

Pues este es mi primer poemario, a mí que eso de encerrar mi alma en un libro me daba vértigo, al final me pudo más el amor a lo físico y tener un hijo de letras, (se parece al padre).
No hubiera sido posible sin la generosidad de Luis Felipe Comendador Sanchez y una amiga suya que me recomendó a él. Todo tan fácil que ni pude ni quise negarme, sin presentaciones por mi pánico a hablar en público (recitar ya ni te cuento) y con la única avaricia de estar en mi estanteria entre Charles bukowski y Efraim Medina Reyes.
Y como no, y sobretodo, empujado por la gente que vierte gratuita y generosamente en este espacio sus palabras de apoyo y que de alguna manera haya conseguido que alguna vez me sienta util.
Mención especial y agradecimiento enorme a Escandar Algeet que se prestó de buena gana a hacerme el prólogo y casi me corro al leerlo. (que coño me corrí)
Para conseguir el libro, (su precio es de diez euros) en principio y ante mi inexperiencia total en este mundo sera por correo certificado o contrareembolso.
Para ello ponerse en contacto conmigo en :
pecadocapital79@gmail.com
También a traves de Felipe en:
http://brutsolidario.blogspot.com/2011/11/de-laura-y-otras-muertes.html
http://sbqsolidario.blogspot.com/2011/11/de-laura-y-otras-muertes.html.
Un abrazo.
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