viernes, 15 de julio de 2016

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Eres lo mejor que no me ha pasado todavía. Eso pienso cuando te veo caminar en el abismo que hay entre el próximo bordillo y mi mirada. Podría decir que te había buscado sin saberlo pero lo cierto es que te he encontrado sin buscarte. Que una tarde cualquiera pasaste por mis ojos como si desfilaras en París. Que se me quedó la canción que hacían tus tacones al alejarse y todavía la tarareo cada vez que te recuerdo. Que tu culo es un columpio de mi infancia y cada vez que se mueve  soy feliz.  Que tu nuca desnuda es el folio en blanco donde debería empezar a contar mi vida. Que tu boca una playa en mitad de una calle que solo ha olido el mar cuando sonríes.
Podría decir que te he perdido sin tenerte pero lo cierto es que te he tenido sin ganarte. Que sin permiso has invadido la habitación más al fondo de este corazón desubicado y has colocado las piernas encima de mi pecho, como quien busca la comodidad para ver como se humedecen los recuerdos. Que has cabido en un bolsillo, tú que aún no entras en mi vida.

Podría decir que te había soñado antes de verte pero lo cierto es que solo verte ha sido un sueño. Que tienes en el rostro los lunares que trazan un futuro, en las manos la ausencia de mi espalda, en los labios la cura contra el hambre. Que el aire que te mueve ahora el cabello no es levante ni poniente, se llama suspiro y viene del otro lado de la calle, al ver como te alejas.

Eres lo mejor que no me ha pasado todavía. Y no sabes cuanto duele un todavía. No conoces cuanto añoranza te llevas tras tus pasos.  Y hasta ignoras cuantos pasos nos separan. Todavía.

5 comentarios:

  1. Podría decir miles de adjetivos para calificar este poema, pero me quedaría corta. Así pues solo diré uno, simplemente magnifico.

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  2. Menos mal que tú sí me has pasado, aunque sea por encima. ¡Qué bonito! ¡Qué todo!

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